Mostrando entradas con la etiqueta responsabilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta responsabilidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de octubre de 2011

Mosíah 12:25-32

Esta reproche de agitación que he escogido como título de esta entrada me hace reflexionar sobre mi propio ministerio y responsabilidad. Agradezco que en las preguntas de Abinadi hay un entendimiento inherente de los deberes y responsabilidades que acompañan el oficio y llamamiento de un siervo del Señor. Lo que es aún más interesante son los primeros dos puntos de la expectativa que él estableció para estos sacerdotes pretendidos: 1) Él se espera a ellos enseñar, y 2) Él se espera  a ellos a comprender el espíritu de profecía.

Lo que sigue es algo de una lista de trampas para evitar como sacerdote o ministerio de los hijos de Dios.
  1. Observa a sus propios enseñanzas. No sea hipocrita. 
  2. No se fija el corazón en las riquezas. 
  3. No malgasta su vigor en una vida desenfrenada. 
  4. No sea causa de pecado para los que se sigue por causa de sus iniquidades.
Al contemplar esta situación aún más, Abinadí les esta hablando tal como estuviera ordenados ministerios de Dios. Se está ignorando el hecho de que su nombramiento fue basado enteramente en las preferencias de un rey inicuo. Tal vez, Abínadí tiene algún sentido, o esperanza , de lo que resultaría de su testimonio.

Hay un otro suposición o expectación establecido por Abinadí aquí. Él nombramiento de un sacerdote trae consigo el deber de hacerse maestro en las vías del Señor. Él se acusa a estos hombres de fracasar en su  puesto, que ilustra el peso del llamamiento a lo cuál habían sido apartados.

¿Soy yo un sacerdote?  Entonces se espera de mí mantener las vías del Señor. ¿Comprendo el pesar y deber de mis asignaciones? Entonces debo yo enseñar de acuerdo con mi entendimiento.

lunes, 9 de mayo de 2011

--Tendriés Deseos... de Vivir Pacíficamente,-- Mosíah 4:13-15

Mosíah 4:13-15

Hay indicadores en el evangelio de Jesucristo que nos permitan medir nuestro progreso espiritual. Estos versículos en Mosíah son específicamente útil para tal medida. Sino, lo difícil es encontrar la motivación para cambiar lo que no se mida a esta estandarte.

La bienaventuranza del Salvador en Mateo 5:6 es un punto de partida. --Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.-- Los que lo desean, que tengan esta hambre y sed de justicia, ellos son los que son llenos y encuentran aún lo que no están  buscando. Al visitar con los de mi alrededor y al considerar mis propios esfuerzos para cambiarme y arrepentirme, me doy cuenta de que en la actualidad es muy difícil para hacer.

Sin embargo, en  la realización que usualmente estamos naturalmente inclinados a devolvernos del arrepentimiento y cambio, me estoy entendiendo mejor como es que un joven sumo consejero una vez me animó para asegurarme  que trabajara a lo más que pudiera yo. Me apareció una cosa muy audaz en el momento que lo hizo, que alguien quien yo casi ni conocí tendría la confianza para animarme a servir a lo máximo de mi capacidad.

Irónicamente, como considero (en mi capacidad presente como un padre) los puntos que el rey Benjamín nos pida hacer, son cosas duras:
  • No tener deseos de injuriaros el uno al otro. (No recurrir a las técnicas de esfuerza o de coerción física.) 
  • Vivir pacíficamente. (Algo que requiere un esfuerzo consiente.)
  • Ser honesto con todos. (Lo más involucrados que somos in este mundo inicuo, lo más difícil esto es.) 
  • Alimentar a sus hijos. (Esto es más que la obligación financiera. Tiene que ver muchas veces con la preparación de la comida.) 
  • Vestir sus hijos. (Aquí, el trabajo es en la limpieza de la ropa, y en animar a los hijos a vestirse en las mañanas.) 
  • Animarles/enseñarles a guardar los mandamientos. (Un deber que nunca se termina...) 
  • No permitirles que contienden y riñan unos con otros. (Esto es la preparación que debemos enseñarles para que entiendan que luchar para tener la paz en nuestras vidas. Así les estamos preparando para mejorarse por lo largo de nuestras vidas.)
Entonces el versículo 15 detalla la dirección de irnos como padres:
Mas les enseñaréis a andar por las vías de la verdad y la seriedad; les enseñaréis a amarse mutuamente y a servirse el uno al otro.
Parentéticamente, me recuerda de cuando el profeta Mormón recibió su directivo para tomar carga de los registros de los Nefitas por primera vez. A penas tenía 10 años cuando recibió su comisión de Ammarón. En ese momento, Ammarón le dijo, --Veo que eres un niño serio, y presto para observar; -- (Mormón 1:2)

Necesito tomar más tiempo para comprender como enseñar a los niños a caminar en las vías de la verdad y la seriedad. Esto es una asignación que me requerirá mucho más esfuerzo de mi parte.

    miércoles, 4 de marzo de 2009

    "Estoy Limpio de Vuestra Sangre", 2 Nefi 9:44-46

    2 Nefi 9:44-46

    Jacob tiene entre sí una profunda comprensión de su deber delante de Dios. Para mí, es buen recordatorio de mi contabilidad para la llamamiento que yo tengo para servir al Señor.

    Del otro lado, en estos versículos muy claramente está Jacob ilustrando la realidad de las transgresiones del pueblo ante Dios. Es un pleno recordatorio de lo temporal que es esta vida.

    Es sumamente poderoso lo visual de Jacob cuando dice que sacuda sus vestidos delante de su pueblo para que no quede con él la responsabilidad de los pecados de ellos. Claramente, él no toma tales acciones levemente y así muestra a su pueblo como es su estado en los ojos de un profeta de Dios.