Jacob 4:13
--Cosas como realmente son.-- Se me olvidó dar tituló a la entra pasada de mis estudios. Y a repasarla, determiné que esta frase la resume bien. Hay nota de pie sobre la palabra --son--. Me dirigió al versículo 24, de Doctrina y Convenios 93, --y la verdad es conocimiento de las cosas como son, como eran y como han de ser. --
No me habia pensado así tan claramente antes, pero a veces me ha impresionado que en esto es el poder del Libro de Mormón para ayudar a una persona, porque ayuda a uno entender las cosas como son en verdad. Ayuda a uno saber que las consecuencias de nuestras acciones son el resultado de como hemos cumplido con los mandamientos de Dios. Muchas veces leemos en el Libro de Mormón esta frase --así vemos,-- y después algún punto que explica la realidad de la situación. Demuestra para nuestra beneficio la relación de Dios con los hombres en aquel época.
A mi parecer, es siempre cuando se me olvida la relación que tengo con Dios, que fallo de entender la realidad de --las cosas como realmente son.--
Un estudio personal de las escrituras, hecho por un miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días.
Mostrando entradas con la etiqueta realidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta realidad. Mostrar todas las entradas
jueves, 11 de noviembre de 2010
sábado, 6 de noviembre de 2010
--Las Cosas Como Realmente Son,-- Jacob 4:11-13
Jacob 4:11-13
Me encontré anoche en una fila larga esperando para votar. Conocí a un hombre que estaba a la par de mí, quien era un miembro de la iglesia católica y también emigrante mejicano. Tuvimos una hora para platicar, y él habló mucho de servicio. Le interesaba mucho el servicio que hacemos nosotros en nuestra iglesia como misioneros. Habló de servicio que él hace con viajes a México con juguetes y ropa cada año para regalarlos a sus familiares y amigos quienes viven allá.
Este hombre era ciudadano americano ya. Siendo bendecido de tener trabajo y bienes materiales, él había escogido retornar la bendición y mandar sus bienes a los que en verdad lo necesitaban más. Y en esto, había encontrado un nivel de gran paz. Yo lo pude sentir.
Pensando en esta pasaje de escrituras que habla de Cristo y su expiación, se me humilla al saber que aún este hombre, quien sea mejor que yo en asuntos de administrar a los pobres, y tal vez muchas otras doctrinas importantes, también necesita el evangelio restaurado de Jesucristo. Debo hacer hincapié en este punto. La humildad de entender que este hombre sea mejor que yo en vivir una vida cristiana, es menester para saber que aún a él le iría mejor al aceptar --las cosas como realmente son.-- (vease vs.13)
Me encontré anoche en una fila larga esperando para votar. Conocí a un hombre que estaba a la par de mí, quien era un miembro de la iglesia católica y también emigrante mejicano. Tuvimos una hora para platicar, y él habló mucho de servicio. Le interesaba mucho el servicio que hacemos nosotros en nuestra iglesia como misioneros. Habló de servicio que él hace con viajes a México con juguetes y ropa cada año para regalarlos a sus familiares y amigos quienes viven allá.
Este hombre era ciudadano americano ya. Siendo bendecido de tener trabajo y bienes materiales, él había escogido retornar la bendición y mandar sus bienes a los que en verdad lo necesitaban más. Y en esto, había encontrado un nivel de gran paz. Yo lo pude sentir.
Pensando en esta pasaje de escrituras que habla de Cristo y su expiación, se me humilla al saber que aún este hombre, quien sea mejor que yo en asuntos de administrar a los pobres, y tal vez muchas otras doctrinas importantes, también necesita el evangelio restaurado de Jesucristo. Debo hacer hincapié en este punto. La humildad de entender que este hombre sea mejor que yo en vivir una vida cristiana, es menester para saber que aún a él le iría mejor al aceptar --las cosas como realmente son.-- (vease vs.13)
Etiquetas:
expiación,
humildad,
obra misional,
realidad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)