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miércoles, 31 de agosto de 2016

--Y Pocos Creyeron,-- Alma 21:1-14

Alma 21:1-14

Al principio de este capitulo, Aarón y sus hermanos llegaron primero a la tierra nombrado Jerusalén, el nombre dado por los lamanitas en memoria de la tierra de donde vinieron. Los lamanitas edificaron esta ciudad con la ayuda de los que habían disidido de entre los nefitas: los amalekitas y el pueblo de Amulón (esta ciudad entonces tiene menos de cincuenta años de ser establecido en el tiempo cuando Aarón y sus hermanos la visita.)

Ahorra, un fenómeno interesante se observa aquí.  Porque los lamanitas ya eran de un corazón duro, pero estos otros grupos que habían disidido más recientemente de entre los nefitas eran aún más endurecidos de corazón. Supongo que es resulta así entre los amulonitas y los amalekitas porque estaban así de su propio cuenta, donde por los lamanita, ellos habian heridido sus endurecimiento de corazón como tradición de sus antepasados. La mescla de los dos parecen haber tenido un efecto más dañoso, causando que los lamanitas estaban más inicuos. (veáse vs. 3)

Aarón descubre que entre el espacio de una generación, la creencias falsas de un hombre (se acuerda Nehor mató a Gideón en Alma 1) ya han aumentado a un estilo de vida religiosa entre este pueblo, con las sinagogas construidos en la orden de los nehores. Se permita que se cultiva y se forteleza entre los lamanitas en su estado endurecido.

Así Aarón comienza predicar la palabra de Dios en este entorno, en una sinagoga de los nehores. Casi inmediatamente, como un avispón enojado, perturbado en el nido, un amalekita comienza contender con Aarón, tirando todo de nuevo a su rostro. El amalekita concluye sus comentarios iniciales con esta declaración: 
También dices que a menos que nos arrepintamos, pereceremos. ¿Cómo es que sabes tú el pensamiento e intención de nuestros corazones? ¿Cómo sabes que tenemos de qué arrepentirnos? ¿Cómo sabes que no somos un pueblo justo? He aquí, hemos edificado santuarios, y nos reunimos para adorar a Dios. Creemos por cierto que Dios salvará a todos los hombres. (vs. 6)
Entonces en el versículo 7, Aarón pide la pregunta centrado y decisiva: --¿Crees que el Hijo de Dios vendrá para redimir al género humano de sus pecados?--

Parece haber sido una táctica común de los incrédulos para refutar las enseñanzas de los misionero y profetas durante el tiempo antes del nacimiento de Cristo al decir --No creemos que tú sepas de cosas futuras,--(vs. 8). Korihor, un anti-cristo, formulo alegaciones similares (véase Alma 30:13).
Así aquí Aarón comienza establecer las escrituras que ilustraba la venida de Cristo, la resurrección de los muertos, --y que no habría redención para la humanidad, salvo que fuese por la muerte y padecimientos de Cristo, y la expiación de su sangre.-- (vs. 9)  Aarón utilizó pruebas de las escritura para reforzar sus afirmaciones. De esta cosa no estoy muy bueno.

Sus tácticas no parecen haber tenido un efecto inmediato para el bien sobre la multitud reunida. De hecho, fue como si un avispero haber sido agitado y Aarón ya vio que no más podría trabajar entre la gente de esta ciudad. Sin embargo, hay una nota de pie en el versículo 9 que señale a otro pasaje de escritura al mostrar el efecto de largo plazo que tuvo sus enseñanzas.

La nota de pie dirige hacia un relato de algunos de los lamanitas, los cuales debían estado presentes en los primeros esfuerzos fracasados de Aarón y sus hermanos para predicar el evangelio, cuando finalmente llegaron a creer en sus palabras. (Véase Alma 25:6). Así mientras que las consecuencias  inmediatas no rindieron frutos, semillas fueron sembrados entre los lamanitas, y luego comenzaron a crecer.

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El resto des esta sección relata de como empeños semejantes fueron repetidos en otros pueblitos con resultados iguales. Finalmente, ellos llegaron a la tierra de Middoni. En sus predicaciones, el registro relata que -- pocos creyeron en las palabras que enseñaban.-- (vs. 12) Hay un reflexión de las palabras del Salvador cuando Él dijo, --Porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.-- (Matéo 7:14)

Es en Middoni donde Aarón y algunos de sus hermanos son encarcelados. --Y los que fueron encarcelados padecieron muchas cosas;-- (vs. 14) Ya se ha comentado de sus sufrimientos en otra parte. No fue sin propósito. Sino que llegó a ser el medio de su preparación. Es notable que sus rescate fue milagroso.

martes, 26 de agosto de 2014

¿Quién es Dios? Alma 9:1-6

Alma 9:1-6

Hay un modelo interesante que se ilustra en estos versículos, y muestra la iniquidad  de este pueblo. En los primeros seis versículos de este capítulo, la primera cosa que establece claramente es que el pueblo de Ammoníah no tiene una relación con Dios. Eso es la causa de su iniquidad.

Junto a su fracaso en tener cualquier tipo de relación con Dios, también viene una falta de conocimiento de la verdad y lo que es verdadero. Esto es sumamente significante por causa de que fue sobre una base de error y antagonismo, o aún animosidad, hacia Dios, que el pueblo de Ammoníah se establecieron para ser destruidos.

La nota de pie en la pregunta --¿Quién es Dios, que no envía a este pueblo más autoridad que la de un hombre?-- (véase vs. 6) me causa considerar sus preguntas de incredulidad como parecido a Caín, el rey Noé, y el faraón de Egipto. Esta nivel de dureza de corazón demuestra iniquidad en sumo grado. Aún que no lo menciona aquí en estos versículos, este tipo de dureza de corazón es lo que el Savador enfrentó hablado muchas veces a lo largo de su ministerio y en los momentos antes de su muerte.

jueves, 19 de junio de 2014

--En la Tierra de Melek,-- Alma 8:1-6

Alma 8:1-6

Este breve relato de la obra de Alma en la tierra de Melek no reside en un capítulo en sí mismo, sino ilustra el contraste entre este pueblo y el pueblo de la tierra de Ammoníah. Por que en la tierra de Ammoníah, Alma se topa con un gran oposición y rebelión en sus esfuerzos para predicar el evangelio. Sin embargo, vemos del capítulo anterior entre el pueblo de Gedeón y de este resume de su visita a Melek que, por el mayor parte la gente estaban dispuestos a escuchar a Alma y creer las cosas que les enseñaba.

Muchos fueron bautizados. El versículo 5 aun dice que la gente vino de los contornos de la tierra para ser bautizados. Parece que esta gente reconocieron la gran importancia de tener un siervo autorizado por Dios entre ellos.

Alma enseño --de conformidad con el santo orden de Dios.-- (véase versículo 4) O en otras palabras, esto fue su comisión al sacerdocio que le dio la autoridad y la responsabilidad para compartir la palabra de Dios con los demás.

Entre los miembros de la Iglesia hoy en día, esto es algo que se puede fácilmente dar por sentado.  Tenemos entre nosotros los misioneros. Somos organizados en quórumes del sacerdocio. Los templos nos rodean. Liderazgo del sacerdocio esta entre nosotros. ¡Cuán bendición es poder tener la iglesia como la tenemos hoy! Nunca se debe dar por sentado. Y luego, cuando tenemos el privilegio sagrado para escuchar a los profetas y apóstoles, ¿no es asombroso que la tecnología nos ha proporcionado con las herramientas para poder comunicar en todo el mundo?

Pero, regreso a mi pensamiento principal, y lo que tenemos aquí en Melek es una muestra de que lo que luego sucedió en Ammoníah fue notable por su iniquidad. En nuestros días, la indiferencia nos haría concluir que no hay ni bueno ni malo. Los pueblos de Melek y de Gedeón respondieron a la palabra de Dios con gran humildad y fe, cuando se la oyó. El pueblo de Ammoníah respondió en la incredulidad, al reaccionar con el enojo y la violencia a la palabra de Dios.