Alma 5:50-62
En los primeros tres versículos de este grupo, Alma testifica de cosas que le había oído del Espíritu Santo.
Todos estos versículos surgiere que hay una división literal entre los justos y los inicuos. Pronto viene el reino de Dios donde morarán los justos. Entonces, uno debe arrepentirse de sus pecados y hacer las obras de los justos si uno desea ser parte de este reino.
¿Cómo se distingue entre los justos y los inicuos? O sea, ¿qué clase de persona heredera el reino de los cielos? También me pregunto, ¿entre cuál grupo de personas quiero yo disfrutar de su amistad?
En el reino de los cielos, hay los arrepentidos. Son aquellos que desean seguir la voz del Buen Pastor. (vs. 57) Son aquellos cuyos nombres están escritos el libro de la vida. (vs. 58) Y será Dios quien separará los inicuos de entre los justos. (vs. 59)
Me impresiona este pensamiento, que en el reino de Dios, no habrá los que se burlan de los demás. No habrá los que ponen las ropas costosas. No habrá los que hollan con los pies al Santo de Israel. No habrá los que se inflan con el orgullo al corazón. No habrá los que niegan a los pobres y los necesitados. En fin, nada impuro puede morar en la presencia de Dios, y --los nombres de los inicuos no serán mezclados con los nombres de los de mi pueblo;-- (vs. 57)
Y a los que no se arrepientan, son talados y echados a un fuego. Alma también explica que este fuego es eterno, o sea inextinguible. (vs. 52) No hace mucho énfasis en este punto, pero sí lo enseña como una verdad eterna.
Ahora, entiendo mejor las enseñanzas del Salvador respeto a las ovejas y los lobos. Siento que puedo relacionarme mejor con la idea de que los lobos son tendencias entre mí que deben ser echos fuera porque destruyen a las ovejas, o las obras buenas. Que se habla por vía de mandamiento simplemente significa que si entretenemos lobos entre el rebaño, ciertamente morirán una oveja o más. No es una probabilidad, no es una sugerencia buena, sino es un hecho. Por eso, a los que no quieran morir, los profetas dan mandamientos para su seguridad y bienestar. (vease vs. 60-61)
Un estudio personal de las escrituras, hecho por un miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días.
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martes, 4 de febrero de 2014
martes, 24 de diciembre de 2013
--Si un Hombre Hace Buenas Obras,-- Alma 5:26-42
Alma 5:26-42
Alma nos pregunta si hemos experimentado este gran cambio de corazón, o si hemos sentido el deseo de cantar del amor que redime. Y si en verdad lo hemos sentido, luego hace la pregunta, ¿podemos sentirlo ahora?
La asunción es que debemos sentir así siempre. Sin embargo, la naturaleza humana es a alejarse de Dios. Entonces, esta pregunta nos anime a regresar al lado de Dios. Alma nos hace unas preguntas aquí, que para mí, me ayuda reflexionar sobre el estado de mí propia alma.
--¿...Habéis sido suficientemente humildes?-- (vs. 27)
--¿Os halláis despojados del orgullo?-- (vs. 28)
--¿Hay entre vosotros quien no esté despojado de la envidia?-- (vs. 29)
--¿Hay entre vosotros quien se burle de su hermano, o que acumule persecuciones sobre él?-- (vs. 30)
Lo que sigue aquí son algunos de las doctrinas más claras y puras de Cristo. (Véase vs. 31-40) Alma las emplea para reorientar a la gente a las sendas de rectitud. Por un lado, me sorprendo cuanto se parece como las enseñanzas mismas de Cristo que viene de la Biblia. Si queremos seguir a Cristo, debemos arrepentirnos, comer y beber del pan y las aguas de vida, debemos venir a Cristo y hacer obras de rectitud. Debemos ser llamados por el nombre de Cristo y dar oído al voz del buen pastor, lo cual es Cristo.
Es uno de las enseñanzas más diabólicas que no importa lo que uno hace con la vida. Algunos dicen que Dios no nos juzgara porque es un Dios de misericordia. Pero el propósito más central en el plan de Dios para nosotros es que llegamos a ser más como Cristo por las cosas que hacemos. Y por esto, Alma dice --si un hombre hace buenas obras, él escucha la voz del buen pastor y lo sigue; pero el que hace malas obras, éste se convierte en hijo del diablo, porque escucha su voz y lo sigue.-- (vs. 41)
Al seguir a Cristo es para hacer buenas obras. Esto no quiere decir que nosotros podemos escoger las obras que de nosotros mismos sentimos son las más buenas, y que esto significa que seguimos a Cristo. No, así mucho se confunden. Seguimos a Cristo, cuando oímos su voz, y hacemos las obras que Cristo haría. ¿Cómo podríamos mostrar que seguimos a Cristo de otro modo?
Alma nos pregunta si hemos experimentado este gran cambio de corazón, o si hemos sentido el deseo de cantar del amor que redime. Y si en verdad lo hemos sentido, luego hace la pregunta, ¿podemos sentirlo ahora?
La asunción es que debemos sentir así siempre. Sin embargo, la naturaleza humana es a alejarse de Dios. Entonces, esta pregunta nos anime a regresar al lado de Dios. Alma nos hace unas preguntas aquí, que para mí, me ayuda reflexionar sobre el estado de mí propia alma.
--¿...Habéis sido suficientemente humildes?-- (vs. 27)
--¿Os halláis despojados del orgullo?-- (vs. 28)
--¿Hay entre vosotros quien no esté despojado de la envidia?-- (vs. 29)
--¿Hay entre vosotros quien se burle de su hermano, o que acumule persecuciones sobre él?-- (vs. 30)
Lo que sigue aquí son algunos de las doctrinas más claras y puras de Cristo. (Véase vs. 31-40) Alma las emplea para reorientar a la gente a las sendas de rectitud. Por un lado, me sorprendo cuanto se parece como las enseñanzas mismas de Cristo que viene de la Biblia. Si queremos seguir a Cristo, debemos arrepentirnos, comer y beber del pan y las aguas de vida, debemos venir a Cristo y hacer obras de rectitud. Debemos ser llamados por el nombre de Cristo y dar oído al voz del buen pastor, lo cual es Cristo.
Es uno de las enseñanzas más diabólicas que no importa lo que uno hace con la vida. Algunos dicen que Dios no nos juzgara porque es un Dios de misericordia. Pero el propósito más central en el plan de Dios para nosotros es que llegamos a ser más como Cristo por las cosas que hacemos. Y por esto, Alma dice --si un hombre hace buenas obras, él escucha la voz del buen pastor y lo sigue; pero el que hace malas obras, éste se convierte en hijo del diablo, porque escucha su voz y lo sigue.-- (vs. 41)
Al seguir a Cristo es para hacer buenas obras. Esto no quiere decir que nosotros podemos escoger las obras que de nosotros mismos sentimos son las más buenas, y que esto significa que seguimos a Cristo. No, así mucho se confunden. Seguimos a Cristo, cuando oímos su voz, y hacemos las obras que Cristo haría. ¿Cómo podríamos mostrar que seguimos a Cristo de otro modo?
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