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jueves, 17 de noviembre de 2016

--Así que en esto fueron prudentes los nefitas,-- Alma 22:27-35

Alma 22:27-35

Lo que parece ser sobre todo una lección en las fronteras geopolíticas durante la época de los nefitas y los lamanitas, me hace buscar algo más profundo. El autor (Mormón) se toma un momento para explicar en palabras el trazado de la tierra para que podamos apreciar hasta qué punto se difundió la proclamación del rey de los lamanitas.

Pero tengo que creer que hay más aquí. Al aproximarme a mi estudio del Libro de Mormón, existe esta suposición fundamental: que todo lo que está incluido en el Libro de Mormón está escrito para dar un testimonio del Salvador Jesucristo. Así que si eso es cierto (y lo es), ¿qué aprendo acerca de Cristo de estos versículos?


Como la geografía se describe aquí, tengo una imagen en mi mente que los habitantes de las civilizaciones nefita y lamanita se encuentran en el mismo continente. (Pensamientos recientes compartidos conmigo sobre la probabilidad de que los lamanitas y nefitas no tuvieran literalmente diferentes colores de piel, también apoya la mayor necesidad de límites geográficos).

Este continente meridional parece estar separado en tres áreas generales:
  •      La tierra de Nefi en el sur
  •      La tierra de Zarahemla en el medio
  •      La tierra de Bountiful en el norte
La tierra de Zarahemla suena a ser rodeado por todos lados por el desierto.

Aquellos que estaban tratando de seguir a Cristo son los que estaban imponiendo las fronteras. Era la parte más ociosa de los lamanitas que estaban más cerca de los nefitas, viviendo en el desierto que rodeaba la tierra de Zarahemla donde vivían los nefitas. Así que parte del efecto de las fronteras que se estaban haciendo cumplir era crear una separación entre la ociosidad de los lamanitas y la laboriosidad de los nefitas.

También es digno de mención que los nefitas no permitieron que los lamanitas los rodearan por todos lados. Más bien, los nefitas mantuvieron abierta la parte norte del desierto para darles acceso a la tierra hacia el norte. Era un lugar para su retiro.

He estudiado esto ahora hace varios días, y cuanto más he llegado a considerar esto, parece haber un paralelo espiritual aquí en las fronteras fortificadas de los nefitas que lo hicieron para que todavía pudieran mantener su separación. Las Escrituras dicen que esto era sabiduría en los nefitas para que no tuvieran que sufrir las aflicciones de los lamanitas. (Véase versículo 34) Así que todo discípulo de Cristo debe construir fronteras espirituales entre ellos y el mundo. Estos límites individuales, espirituales nos separan de la ociosidad y la maldad del mundo. La necesidad de una separación deliberada del mundo es necesaria para la supervivencia y protección espiritual.

¿Pero dónde más se presenta esta idea?

--Y salid de entre los inicuos. Salvaos. Sed limpios, los que lleváis los vasos del Señor.-- (D y C 38:42)

--Apartaos, apartaos, salid de ahí; no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; sed limpios los que lleváis los vasos de Jehová.-- (Isaiah 52:11)

Lo interesante es que había un límite para separar a los impíos de los justos, los nefitas de los lamanitas. Sin embargo, esa dinámica ya había cambiado en ciertas partes de la tierra de los nefitas, y con la proclamación del rey de los lamanitas extendiéndose por toda la tierra de Nefi, los límites y su propósito estaban a punto de cambiar permanentemente.
Esta es quizás la última vez en la historia Nefita / Lamanita donde existió una frontera tradicional y división entre estos dos grupos, especialmente en términos espirituales. Tal vez fue para este propósito y el paralelo espiritual que podría ser tomado de tal sistema que el editor en este momento en el tiempo se esforzó por incluirlo en el registro espiritual de su pueblo.

jueves, 8 de septiembre de 2011

--¿Qué Gran Mal Has Hecho?-- Mosíah 12:9-16

Mosíah 12:9-16

Es una actitud común entre los inicuos para negar su iniquidad. En inglés, he hecho referencia a un par de escrituras para la frase --sin culpa-- que se encuentra en el versículo 14, donde la gente tomo una actitud similar.

Esto me hace preguntar, ¿cuál es la diferencia entre una persona inicua y una justa? La inicua profesará su perfección y estado sin culpa. La inicua persona hará preguntas tales como, --¿Qué gran mal [hemos] hecho?-- (vs.13) o --¿Cómo sabes que tenemos de qué arrepentirnos?-- (Alma 21:6) En todos casos, niegan la responsabilidad personal de haber hecho algo mal. Este punto es clavo en poder arrepentirse, y para ser justo. ¿Es esto la suma diferencia entre los inicuos y los justos?

Comparar esto con una actitud de un verdadero justo, quien en otras palabras se refiere a  --el que verdaderamente se arrepiente y humildemente busca la felicidad.-- (Alma 27:18) En Lucas 7, el centurión quien buscaba al Salvador para sanar a uno de sus siervos, dice, --Señor, no te incomodes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo.-- (Lucas 7:6) El Señor luego concluye a este cuento al observar, --Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe,-- (vs. 9).

lunes, 18 de abril de 2011

--No Son Hallados... Sin Culpa,-- Mosíah 3:20-27

Mosíah 3:20-27

Esto se trata de fe y arrepentimiento. Vendrá el tiempo cuando todos serán requeridos a ejercer fe en el Señor Jesucristo o perecer. No serán hallados sin culpa, salvo los que el Rey Benjamín explicó antes en el capítulo.

Por causa de las palabras que el Rey Benjamín había compartido con su pueblo, ellos fueron sujetos a las demandas de la justicia. Cada uno de ellos serían juzgados de acuerdo a sus obras, sean buenas o sean malas. (versículos 22 a 24)

Los versículos 25 a 27 se tratan del estado horrible de ellos que son malos. Me impresiona que es el poder de escoger lo malo, hacer lo malo, que les consiguen a los inicuos para llegar a ser sumamente presentes de su culpa y obras inmundas. Tal curso de escoger les descalificará de ser reclamado por la misericordia. Entonces, importa lo que escogemos en este vida.

martes, 16 de marzo de 2010

--He Dado Mandamientos a Mis Santificados-- 2 Nefi 23

2 Nefi 23

Este capítulo se trata de la destrucción de Babilonia, y a la misma vez, el fin del mundo y la destrucción de los inicuos a la segunda venida de Cristo. Sin embargo, al principio del capitulo hay este recordatorio del estado de los justos.

-- He dado mandamiento a mis santificados; he llamado asimismo a mis valientes, porque mi ira no está sobre los que se huelgan con mi gloria. -- (vease vs. 2) Es mi pensamiento que las destrucciones que vendrán sobre los inicuos, no sucederán a los que valúen a los mandamientos de Dios. Soló nos afectará de acuerdo con el grado en que hemos permitido nuestra mirada ser fijado en las cosas del mundo.

sábado, 11 de julio de 2009

--Ay de los... que Justifican al Inicuo-- 2 Nefi 15:22-23

2 Nefi 15:22-23

En el versículo 22 hay una condenación de los soberbios o alcohólicos. Curiosas son las palabras que Isaías usa para describirlos: --valientes-- y --varones fuertes--. Se mencionan a estas clases de personas en correlación con lo que sigue en el versículo 23. Y la pregunta es ¿por qué?

El versículo 23 en pocas palabras dice, ¡Ay de los que justifican al inicuo por cohecho! ¡Ay de los que quitan del justo sus derechos legitimas! Es una realidad difícil para creer a veces, que hay los que aprenden vivir en el mundo no por sus propios labores, pero por mentiras y opresión a los demás. Siempre han existido tales. Fue así que permitía existir tales negocios como el vender de esclavos en nuestro país y otros. En todo clase de negocio, puede existir corrupción y opresión de los justos.

¿Cómo puede uno vivir con si mismo al ser el fuente de tales opresiones? La respuesta se encuentra en el versículo anterior. Es en la bebida fuerte y el vino.

jueves, 12 de febrero de 2009

"Entonces Viene el Jucio," 2 Nefi 9:15-17

2 Nefi 9:15-17

"Oh, la grandeza y la justicia de nuestro Dios," (vs. 17). En el orden de eventos que suceden después de ésta vida, primero viene la resurrección y la capacidad de tener un conocimiento perfecto de nuestra culpa o pureza ante Dios. En seguida, viene el juicio. En el juicio final, somos inmortales y como dice Jacob en el versículo 16, "aquellos que son justos serán justos todavía, y los que son inmundos serán inmundos todavía." Cuando viene la resurrección, ya habrá pasado el tiempo de cambiarse.

miércoles, 11 de febrero de 2009

"Tendremos un Conocimiento Perfecto," 2 Nefi 9:14

2 Nefi 9:14

En la resurrección, tendremos un conocimiento perfecto. Depende de cómo somos, será para nuestra condenación o exaltación. Si somos inicuos, comprenderemos perfectamente nuestra culpa, impureza, y desnudez. Lo que ahora se puede justificar, no podremos hacerlo en la resurrección. Sabremos la verdad de todas las cosas porque seremos inmortales.

Del otro lado, los justos tendrán un conocimiento perfecto de su pureza y rectitud. Paz y gozo eterno será sus bendiciones.

domingo, 27 de abril de 2008

"Nuestro Padre Tambien Vio.. La Justicia De Dios," 1 Nefi 15: 26-36

1 Nefi 15: 26-36

Esto me ha llamado la atención siendo algo casi nuevo para me esta vez al leerlo. Después de describir el golfo de miseria la cual separaba los inicuos del árbol de la vida, lo cual fue simbolizado por el río de agua sucia que vio Lehi, Nefi usa este punto clave para hacer una observación final.

Nefi dice que su padre también vio la justicia de Dios en su visión, aunque en ninguna otra parte hay registro de esto. Él la describe como una llama de fuego que asciende hacia Dios (tengo en mi mente una imagen de una pilar ardiente), la cual es una división entre los justos y los inicuos(vea versículo 30). Esta "llama de fuego" de justicia es el tema de su conversación hasta el fin del capitulo.

Nefi declara que es la justicia de Dios que se divida los justos de los inicuos. Al estudiar la justicia de Dios, próximo a ella es el concepto que Dios no tenga en cuenta la clase de las personas. Amo esta verdad. En Isaías 26, habla de las puertas de la Ciudad de Judá siendo abiertos para la nación justa. También dice que los pobres y los necesitados pisarán los enaltecidos. En 2 Pedro 2:4, Pedro observa que Dios ni siquiera perdonó los ángeles que pecaron, sino de acuerdo con su justicia, los arrojó al infierno hasta un tiempo de juicio.

Los pensamientos finales de Nefi al fin de este capítulo divida claramente los inicuos de los justos. Donde el diablo nos tendría creer en una actualidad ambigua, Dios tiene distinciones. Los justos moran con Dios. Los inicuos son consignados a un estado de perdición. El reino de Dios es puro y santo, los dominios del infierno son terribles y sucios. En el fin los inicuos serán rechazados de entre los justos, y de aquel fruto lo cual es precioso, dulce, y eterno.