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sábado, 14 de octubre de 2017

--Se esforzaba en guardar los mandamientos del Señor,-- Alma 30:1-5

Alma 30:1-5

Hay algo en el sufrimiento que pueda producir el deseo de ser más unido con Dios. Resume el relato aquí después del gran batalle entre los dos naciones de los nefitas y los lamanitas. Y tan grande había la perdida de vida entre ambos lados que no pudieron contarlos. (véase vs. 2)

En el mismo versículo dice que hubo continua paz entre toda la tierra. Y en seguida, el versículo 3 es clave en entender como logro tener paz en la tierra después de una guerra o en cualquier otro momento.
  • --se esforzaba en guardar los mandamientos del Señor--
  • --obedecía estrictamente las ordenanzas de Dios, según la ley de Moisés--
  • --se le enseñaba a observar la ley de Moisés hasta que fuese cumplida--
Punto de acción hoy - Quedarme en estado --quebrantado-- para que puedo recordar el mano del Señor en mi vida y tener la paz preparada para mí al guardar los mandamientos y observar las ordenanzas.

jueves, 9 de marzo de 2017

--Conforme a sus oraciones,-- Alma 25:13-17

Alma 25:13-17

Un último grupo de lamanitas se registra aquí como habiendo sido convertido al Señor después de sus guerras. Después de la pelea, todos ellos también decidieron unirse a la gente de Anti-Nefi-Lehi, enterrar sus armas de guerra y caminar en los caminos del Señor. (consulte vs. 13-14)

Los versículos 15 y 16 explican su relación con la ley de Moisés en conexión con su fe en Cristo. Como el autor, Mormón, lo explica aquí (como también lo ha sido en otras partes del Libro de Mormón - Jacob 4: 5, Jarom 1:11, Mosíah 3: 14-15, y Mosíah 16:14, entre otros), la ley de Moisés sirvió para señalarlos a la fe en Cristo. No puedo dejar de establecer una conexión entre los estándares modernos para la juventud que la Iglesia ha establecido a través de nuestros profetas vivientes.

El versículo 16 podría muy fácilmente leer lo siguiente al hablar de nuestros días:
Pero no creían que la salvación viniera por [los estándares de la Iglesia; Por ejemplo, "Para la Fortaleza de la Juventud"], sino que [los estándares sirvieron] para fortalecer su fe en Cristo; y así, mediante la fe, retenían la esperanza de salvación eterna, confiando en el espíritu de profecía que habló de aquellas cosas que habían de venir.
Me encanta este principio porque pone los estándares para la juventud en su lugar apropiado. Esto me ayuda a entender un poco mejor por qué los nefitas fueron diligentes en guardar la ley de Moisés, y por qué eso se da hincapié tan frecuentemente en el Libro de Mormón, que fue escrito para nuestros días; un día en que la ley de Moisés ya no se practica.

Así que aquí está el dilema / cuestión. Los estándares de la Iglesia no equivalen a la salvación, pero pueden servir para facilitarla. La verdadera salvación doctrinal se basa en patrones de oración, adoración personal, estudio de las Escrituras, arrepentimiento, servicio, etc. Por lo tanto, si los estándares para el vestido o la apariencia no se siguen ardientemente, pero los patrones del verdadero discipulado están siendo abrazados, entonces debemos no centrarnos en lo posterior, esas cosas que realmente no podemos ver, y dejar a Dios el juicio de las percepciones .

Y en el otro lado de ese argumento, ¿con qué frecuencia el pecado y la seria desviación moral se esconden entre nosotros bajo un manto de adhesión a los estándares: esas apariencias visibles y externas?
Esta es la razón por la que esta pequeña pepita de verdad de "El pequeño príncipe" por Antoine de Saint-Exupéry suena tan profundamente cierto:
Sólo con el corazón se puede ver bien; Lo esencial es invisible para el ojo.
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El versículo final de este capítulo significa el fin de sus trabajos misioneros. Es una breve declaración, pero estos cuatro hermanos misioneros están ahora en un período de regocijo porque --el Señor les había concedido conforme a sus oraciones, y que también les había cumplido su palabra en cada detalle.--

Mucho se dice es tan pocas palabras en este versículo final. Aquí el final de este increíble relato de 14 años, la conversión de una civilización pagana a los caminos de Cristo el Señor da una validación tan indispensable del instrumento de la oración. De todas las herramientas de la estratagema grandes y pequeñas, el testimonio de confirmación de la oración se coloca aquí.

En estos versículos también encontramos credibilidad a la naturaleza detallada de la oración, y cómo cada detalle específico que se les reveló en oración había sido verificado.

viernes, 18 de noviembre de 2011

--El Recuerdo de Dios y Su Deber para con Él,-- Mosíah 13:27-35

Mosíah 13:27-35

Esto es para mí una revelación muy sorprendente, y me deja con un aprecio para el proposito de la ley de Moisés: --para conservar vivo en ellos el recuerdo de Dios y su deber para con él,-- (vs. 30). Tan notable a mi es esto en este momento cuando estoy estudiando y considerando los deberes y responsabilidades del sacerdocio, que me causa preguntar porque lo habría quitado. El recordar a nuestro Dios y nuestro deber hacia Él son de suma importancia en asuntos de salvación y el preservar hasta el fin. Sin embargo, sin conocimiento y entendimiento cierto de la expiación de Cristo, estos recordatorios y todo la ley no tendrá significado.

Moisés entendió esto cuando dio la ley:
Pues he aquí, ¿no les profetizó Moisés concerniente a la venida del Mesías, y que Dios redimiría a su pueblo? Sí, y aun todos los profetas que han profetizado desde el principio del mundo, ¿no han hablado ellos más o menos acerca de estas cosas? (vs. 33)
Para resumir, el proposito de la ley es para recordarnos de la expiación de Cristo. Ahora bien, vivimos en un día donde ya no es requerido vivir las leyes y estatutos que fue dado por Moisés. Sino yo debo vivir más con el recordatorio de la expiación de Cristo en mi mente de día tras día, porque así he jurado por convenio. Por convenio también he jurado para efectuar mis deberes en el sacerdocio que también es reflexión de mi fe en Jesucristo.

lunes, 17 de octubre de 2011

--si guardáis los mandamientos de Dios, seréis salvos,-- Mosíah 12:33-37

Mosíah 12:33-37

Un repaso de los deis mandamientos parecería tal vez un poco básico para este estudiante estudiado de las escrituras. Sin embargo, yo estoy encontrando que no puedo casualmente pasarlos por alto.

Abinadi presente los deis mandamientos como un inicio para establecer terreno común. No sea que en la realidad los sacerdotes de Noé estaban enseñando al pueblo o aplicando  tales principios, pero les fueron familiar, o pronto sería ahora que Abinadi se les recordaría.


Abinadí presente los primeros dos mandamientos para monstrar a los sacerdotes su desviación de los mandamientos de Dios.
  • No tendrás otro Dios delante de mí. (Notablemente distinta a la traducción de Éxodo donde lea --dioses.-- )
  • No te harás ninguna imagen tallada, ni ninguna semejanza de cosa alguna que esté arriba en el cielo, ni de cosas que estén abajo en la tierra.

Hallo interesante que cuando el Señor dio estos mandamientos a Moisés, Él los precedió con un recordatorio (véase versículo 34) para recordar su liberación de su servidumbre. Gratitud para bendiciones recibidas puede ser una motivadora poderosa para continuar hacer bien, cuando no otro motivo parece lógico o significante. Es basado en este principio que el Señor extendió los deis mandamientos.

jueves, 14 de abril de 2011

--Se Haga Santo por la Expiación de Cristo el Señor,-- Mosíah 3:13-19

Mosíah 3:13-19

El propósito de un profeta es para extender a la gente la oportunidad de ejercer fe en Jesucristo, y arrepentirse para que ellos recibiera un remisión de sus pecados. Donde se encuentra un profeta es como Cristo mismo estuviera allí entre el pueblo. (véase versículo 13)

La ley de Moisés fue designado para recordar al pueblo de Dios de la venida de Cristo. Adicionalmente, el Señor envió señales, maravillas, símbolos, y figuras de su venida. También, envió profetas para testificar de Cristo y su venida. Sin embargo, lo que no se entendiera fue que no había salvación en las leyes, los ritos, y las ceremonias asociados con la ley de Moisés, sino que la salvación ha de venir por medio de la expiación de Jesucristo. (véase versículos 14 y 15)

El enfoque de este capítulo retorna frecuentemente a Cristo y su sangre expiatoria. La sangre de Cristo expía para los que han pecado en la ignorancia (vs 11). Es la expiación, no la ley de Moisés, por lo cual la salvación viene (vs 15).  Los niños pequeños son redemidos de sus pecados por la sangre de Cristo (vs 16).

--...Mas los hombres beben condenación para sus propias almas, a menos que se humillen y se vuelvan como niños pequeños, y crean que la salvación fue, y es, y ha de venir en la sangre expiatoria de Cristo, el Señor Omnipotente,-- (vs 18, énfasis añadida).

El rey Benjamín entonces clarifica  aún más en el versículo 19. Él dice que el hombre natural es enemigo a Dios, a menos que se someta al Espíritu Santo y se convierta a un santo por la expiación de Cristo. Este proceso de hacerse santo, y el proceso completo de la conversión, ha ocupado mi mente y es la distinción definitiva  entre los que son cometidos completamente a Cristo y su reino, y los que no son (véase la nota de pie por santo y Lucas 22:32(31-38)). El reino de Dios en la tierra es la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. (En verdad, aún el nombre de la iglesia es inspirada, cual cosa nunca he considerado antes.) --Santos de los Últimos Días-- sugiere que hay una obra para los discípulos convertidos de Cristo para hacer en preparación para su Segunda Venida. Esto es la misión de la iglesia: para preparar el mundo para la Segunda Venida del Señor Jesucristo.

jueves, 6 de mayo de 2010

La Ley de Moisés y Fe en Cristo, 2 Nefi 25:20-30

2 Nefi 25:20-30

En todas las escrituras no hay mejor comprensión del propósito de la ley dado a Moises, y como ésto se relacione con las enseñanzas de Cristo.

--Y a pesar de que creemos en Cristo, observamos la ley de Moisés, y esperamos anhelosamente y con firmeza en Cristo, hasta que la ley sea cumplida.

--Pues para este fin se dio la ley; por tanto, para nosotros la ley ha muerto, y somos vivificados en Cristo a causa de nuestra fe; guardamos, empero, la ley, a causa de los mandamientos.-- (vs 24 y 25)

Lo que más me impresione del carácter de Nefi es que entendió que la ley era muerto en un sentido. Sin embargo, lo guardaba porque era mandamiento de Dios.  No usaba su fe como excusa para no guardar los mandamientos. Al contrario, guardaba los mandamientos por causa de su fe en Cristo, y así fue bendecido con mayor conocimiento.