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lunes, 30 de abril de 2018

--Este es el significado entero de la ley,-- Alma 34:1-17

Alma 34:1-17

Una cosa que noto aquí en esta lectura es el uso de la palabra --bondad.-- En ingles la palabra es --goodness-- o sea, la acción de ser bueno. Pero a mi entender --bondad-- traduzca más aproximadamente a la palabra --kindness-- o sea, la acción de ser simpático o amigable. Lo que la traducción me compela a considerar es que ser bueno es ser amistoso, ser simpático, ser bondadoso.

La bondad... estoy leyendo un capítulo que se trata de la expiación y gran sufrimiento del Señor Jesucristo, y me compele considerar la bondad. Cristo sufrió para que nosotros pudiéramos experimentar la bondad. Eso es cierto. El adversario nos haría creer que la vida es dolorosa.  Pero esto niega la realidad de que Cristo sufrió para hacer la vida dulce.

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¿Cuántas veces he leído esta frase?
este es el significado entero de la ley, pues todo ápice señala a ese gran y postrer sacrificio; y ese gran y postrer sacrificio será el Hijo de Dios, sí, infinito y eterno. (vs. 14)

Pero por alguna razón, hoy lo entiendo. Aún si no creemos en Cristo, Él expió para los pecados del mundo. La razon por los mandamientos es para que no sufrimos por nuestro pecados, como Él lo hizo. Pero los mandamientos existan por que Cristo también sufrió. Fue su expiación que designó los fines de la ley, su limite, y su propósito.

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 El punto clave aquí, si puedo expresarlo eficazmente, es que la fe y el arrepentimiento se hacen posibles por causa de la expiación de Cristo. Justicia queda satisfecho, la misericordia puede extender su influencia. Salvación se logra. 

lunes, 2 de junio de 2014

--Poderoso Para Salvar y Para Limpiar de Toda Iniquidad,-- Alma 7:10-14

Alma 7:10-14

Me impresiona el punto que María concibió por el poder del Espíritu Santo, ella siendo pura. También al repasar el versículo 11, me parece que Cristo ya estaba acostumbrado a sufrimientos y aflicciones mucho antes que comenzó su ministerio a la edad de 30 años.

Alma explica en estos versículos las condiciones de la Expiación de Cristo. La manera en que obtenemos acceso a lo que hizo Cristo es por medio de los convenios. Los versículos 13 y 14 contiene las doctrinas más centrales del evangelio de Cristo: arrepentimiento y bautismo.

Versículo 13 hace hincapié en punto de que los sufrimientos de Cristo fueron en la carne. Cristo sufrió físicamente por los pecados del mundo. No fue un conocimiento espiritual, sino que en la carne sufrió. Así que lo que yo sufro por mis pecados, también sufrió Cristo, para que pudría tener fin mi sufrimiento. Los dolores que yo he sentido también ha sufrido Cristo y esto para que Cristo puede borrar los pecados que yo he hecho.  Por eso, el mandamiento de arrepentirse, y nacer de nuevo. No hay otra manera de entrar al reino de los cielos.

He sentido animado en esta mañana para repasar los que son los principios fundamentales del Evangelio de Jesucristo, estas Buenas Nuevas. Desde mi juventud, estas verdades han sido conmigo, y con esto me hace reflexionar que también ha sido Cristo conmigo. 

martes, 3 de enero de 2012

--Dios Mismo Descenderá... y Redimirá a Su Pueblo,-- Mosíah 15:1-10

Mosíah 15:1-10

Inmediatamente después de citar al pasaje extendida de Isaías, Abinadí explica que --Dios mismo descenderá entre los hijos de los hombres, y redimirá a su pueblo.-- Esta sola frase pone un fin a la ambigüedad y la confusión de religión, y me da una clara y definida forma de creer. Esto es la qué y la porqué de mi creencia.

Versículos 2 a 5 no se puede pasar como ligera porque explican uno de los misterios teológico más grandes de nuestro tiempo. Las notas de pie son de ayuda especial cuando se referencia a la multitud de otras escrituras que dicen la misma cosa: que Cristo es un Dios, el Hijo de Dios y el verdadero Padre Eterno del cielo y de la tierra.

Los versículos que proceden al versículo 8 demuestran como Cristo pudo superar y rompiar a las ligaduras de la muerte. Me impresiona que esto es tanto en referencia a la muerte espiritual como es para la muerte física. Versículo 9 lo pone así, --habiendo quebrantado los lazos de la muerte, tomado sobre sí la iniquidad y las transgresiones de ellos, habiéndolos redimido y satisfecho las exigencias de la justicia.--

Este capítulo es repleto en sentido y doctrina. Abinadí continua a contestar una de las preguntas que hace Isaías. --¿Quién declarará su generación?-- (vs. 10). La respuesta es un recordatorio sorprendente  de mi responsabilidad para actuar. Yo creo que continuaré con este pensamiento en la próxima entrada.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

--Varón de Dolores y Experimentado en Quebranto,-- Mosíah 14

Mosíah 14

Hoy es el primer día en que he tomado para estudiar este capítulo en español, aún que ya he tardado como una semana de estudiarlo en inglés.

He parado en el versículo 9. Me hace recordar de un experiencia al fin de mi misión donde mi presidente de misión me permitió un pequeño recreo para visitar unos sitios turísticos. Ahora, este versículo tiene referencia al modo de enterramiento del Salvador cuando después de morir fue sepultado en forma de como los ricos de este mundo.  La razón por esto fue por causa de su fidelidad. Ahora, no quiero comparar mis pequeños esfuerzos con la gran obra que efectuaba el Salvador. Pero muestra a mí que los sacrificios que hacemos en el nombre del Señor en verdad son visto y recompensado en el fin.

Ahora es unas semanas después de la primera vez que escribí. He terminado con mi estudio en inglés de este capitulo pero quiero tomar unos días para estudiarlo en español. Encuentro en este capitulo los recordatorios para las razones que tenemos deberes en este vida. Cristo sí ya ha sufrido por nuestros pesares y dolores. Es a nuestra condenación si no recordamos de esto cuando ya lo sabemos.

Estoy memorizando a este capítulo por completo. Ya lo tenía memorizado en tiempo atrás en íngles. Habiendo ya lo hecho una vez antes, esta vez me ha sentido muy familiar y cómodo al repasarlo. También estos sentimientos de familiaridad parece ser recordatorios del amistad del Salvador y su preocupación para cada uno de nosotros.

Es algo curioso contemplar esta amistad en la equidad de la plan de Dios, porque en la actualidad muy pocos son los que llegaron a conocer al Señor en su ministerio mortal. Tal vez, una mentira del adversario es este pensamiento de que si vivimos y conocemos al Señor personalmente, íntimamente, que entonces creeríamos y tendríamos tanta convicción tal como los apóstoles.   Sin embargo, me hace preguntar como respondería yo al Cristo si mi primera interacción con él estuviera para conocerle en la mortalidad.Sin cualquier conocimiento del plan de Dios, o al ser sujeto completamente a las tendencias del hombre natural, temo que yo (tal como muchos otros) a Él le hubiera haber menospreciaba y le dejara. Si la salvación se basaba en una sola interacción con el salvador, cuán miserable sería mi desempeño y destino.

La contemplación del dolor y padecimiento que Cristo tuvo que aguantar es mayor de lo que podemos comprender. Sino es curioso que Cristo mismo dice que -- mi yugo es fácil y ligera mi carga.-- (Mateo 11:30)  ¿Como puede decir que --padecimiento que hizo que yo, Dios, el mayor de todos, temblara a causa del dolor y sangrara por cada poro y padeciera-- (Doctrina y Convenios 19:18) es fácil y ligera? Otra vez, es fuera la comprensión. Tal vez, el poder del amor verdadero, un amor como Cristo, un amor puro, sin condición y sin fin, es la mejor explicación para lo que de otra manera sea una paradoja irracional.


El uso de tiempos distintos, a veces dentro de la misma frase, puede ser suficiente confundido. Isaías va del tiempo futuro al tiempo presente al tiempo pasado y adelante y atrás por todo el capítulo. En los días de Isaías, esto fue profecía del futuro. Pero cuando dice frases como --como que escondimos de él el rostro,-- (vs. 3) la acusación es aplicable personalmente. Encuentro dentro de mí mismo, experiencias cuando yo he escondido mi cara de Él. El recordatorio es poderoso y conmovedora. 

¡Amo las palabras de Isaías! 

El versículo 7 habla del Salvador como cordero o oveja muda (como en el sentido de no puede hablar). Me estoy preguntando por qué tomó sobre Él este papel. --Fue llevado como cordero al degolladero,-- Es tal como si fue sabiendo lo que iba suceder, pero no lo sabía, porque no lo ha experimentado. Pero, cuán gran ejemplo: --Fue oprimido y afligido, pero no abrió su boca.-- Cuando las pruebas agudas llegan a ser muy difíciles, es más probable que me encuentro con queja.


En el versículo 9, mientras repaso las declaraciones definitivas de la inocencia de Cristo, la realidad de esta verdad hace que todo lo demás sea posible. --porque no había hecho mal, ni hubo engaño en su boca.-- Esta frase solamente me causa concluir que esto fue un gran hombre, un ser mayor de capacidad mortal. En verdad, el fue y es un Dios. Sin embargo, el saber que Él estaba aquí y que Él experimento a la mortalidad se hace más admirable lo que hubo hecho para mí. Tal vez, la admiración es una palabra débil, cuando en la actualidad me causa sentir el deseo para adorarle, y amarle con todo mi corazón.

¡Cristo triunfó sobre la tumba! Él ha obtenido el mismo nivel y estatura, tal como cualquier gobernante inicuo y egoísta de este mundo y mucho más, por causa de su justicia. Fue distinto de los demás que vivía y aspiraba a la grandeza, riqueza, poder, y prominencia.


Versículo 11 es un recordatorio del peso voluntario que aguanta el Salvador para sus discípulos. Este recordatorio, si reflexionaría sobre ello con frequencía me ayudaría no transgredir con tanta frecuencia como me hallo hacer.

viernes, 18 de noviembre de 2011

--El Recuerdo de Dios y Su Deber para con Él,-- Mosíah 13:27-35

Mosíah 13:27-35

Esto es para mí una revelación muy sorprendente, y me deja con un aprecio para el proposito de la ley de Moisés: --para conservar vivo en ellos el recuerdo de Dios y su deber para con él,-- (vs. 30). Tan notable a mi es esto en este momento cuando estoy estudiando y considerando los deberes y responsabilidades del sacerdocio, que me causa preguntar porque lo habría quitado. El recordar a nuestro Dios y nuestro deber hacia Él son de suma importancia en asuntos de salvación y el preservar hasta el fin. Sin embargo, sin conocimiento y entendimiento cierto de la expiación de Cristo, estos recordatorios y todo la ley no tendrá significado.

Moisés entendió esto cuando dio la ley:
Pues he aquí, ¿no les profetizó Moisés concerniente a la venida del Mesías, y que Dios redimiría a su pueblo? Sí, y aun todos los profetas que han profetizado desde el principio del mundo, ¿no han hablado ellos más o menos acerca de estas cosas? (vs. 33)
Para resumir, el proposito de la ley es para recordarnos de la expiación de Cristo. Ahora bien, vivimos en un día donde ya no es requerido vivir las leyes y estatutos que fue dado por Moisés. Sino yo debo vivir más con el recordatorio de la expiación de Cristo en mi mente de día tras día, porque así he jurado por convenio. Por convenio también he jurado para efectuar mis deberes en el sacerdocio que también es reflexión de mi fe en Jesucristo.

miércoles, 27 de abril de 2011

--El Conocimiento de la Bondad de Dios,-- Mosíah 4:4-12

Mosíah 4:4-12

En el versículo 6, el rey Benjamín habla de una expiación que ha sido preparado desde la fundación del mundo. Hay dos otros profetas en el Libro de Mormón que también hacen referencia a esto:

  • --...La redención que ha hecho por su pueblo, la cual fue preparada desde la fundación del mundo,-- (Mosíah 15:19).
  • --...Mediante la redención de Cristo, a quien él ha preparado desde la fundación del mundo.-- (Mosíah 18:13)
¿Cómo cambia ésto mi actitud o sentimientos hacía la expiación, al saber que la fue preparada desde la fundación del mundo? En el capítulo 18, en lugar de decir la expiación, el profeta Alma dice que lo fue Cristo, quien fue preparado para redimirnos. ¿Cómo cambia mi actitud hacia mi Salvador, al saber que fue Él quien fue preparado y sí se preparó  para cumplir con la expiación, tanto para mí como para los demás?

Los versículos 11 y 12 se conduce hasta un premio que es mayor que la comprensión mortal. Tras este grupo de versículos, el rey Benjamín contrasta la nulidad del hombre con la bondad de Dios. (El rey Benjamín es mucho más descriptivo de lo que yo he sido.) La realización de este contraste compela a uno arrepentirse, caminar en humildad, orar al diario, y estar firmes en la fe de lo que ha de venir. El premio que resulta de este curso de acción es 1) el gozo, 2) el amor de Dios, 3) un remisión de pecado personal, y últimamente (y a mi parecer es el gran premio) 4) el crecimiento en el conocimiento de Dios.

Regresando a versículo 9, Benjamín recuerda a su pueblo --Creed en Dios-- y que su sabiduría y poder es mucho mayor al sabiduría del hombre. Sino ésto es otra razón por la cual queríamos crecer en la sabiduría y el poder de Dios. El poder de Dios y la sabiduría trabajan juntamente. De hecho, parece imposible ser poseedor de uno sin el otro.

Y ahora me digo a mí mismo, --si creo todas estas cosas, ¡mira que las hago!-- (véase versículo 10)

jueves, 14 de abril de 2011

--Se Haga Santo por la Expiación de Cristo el Señor,-- Mosíah 3:13-19

Mosíah 3:13-19

El propósito de un profeta es para extender a la gente la oportunidad de ejercer fe en Jesucristo, y arrepentirse para que ellos recibiera un remisión de sus pecados. Donde se encuentra un profeta es como Cristo mismo estuviera allí entre el pueblo. (véase versículo 13)

La ley de Moisés fue designado para recordar al pueblo de Dios de la venida de Cristo. Adicionalmente, el Señor envió señales, maravillas, símbolos, y figuras de su venida. También, envió profetas para testificar de Cristo y su venida. Sin embargo, lo que no se entendiera fue que no había salvación en las leyes, los ritos, y las ceremonias asociados con la ley de Moisés, sino que la salvación ha de venir por medio de la expiación de Jesucristo. (véase versículos 14 y 15)

El enfoque de este capítulo retorna frecuentemente a Cristo y su sangre expiatoria. La sangre de Cristo expía para los que han pecado en la ignorancia (vs 11). Es la expiación, no la ley de Moisés, por lo cual la salvación viene (vs 15).  Los niños pequeños son redemidos de sus pecados por la sangre de Cristo (vs 16).

--...Mas los hombres beben condenación para sus propias almas, a menos que se humillen y se vuelvan como niños pequeños, y crean que la salvación fue, y es, y ha de venir en la sangre expiatoria de Cristo, el Señor Omnipotente,-- (vs 18, énfasis añadida).

El rey Benjamín entonces clarifica  aún más en el versículo 19. Él dice que el hombre natural es enemigo a Dios, a menos que se someta al Espíritu Santo y se convierta a un santo por la expiación de Cristo. Este proceso de hacerse santo, y el proceso completo de la conversión, ha ocupado mi mente y es la distinción definitiva  entre los que son cometidos completamente a Cristo y su reino, y los que no son (véase la nota de pie por santo y Lucas 22:32(31-38)). El reino de Dios en la tierra es la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. (En verdad, aún el nombre de la iglesia es inspirada, cual cosa nunca he considerado antes.) --Santos de los Últimos Días-- sugiere que hay una obra para los discípulos convertidos de Cristo para hacer en preparación para su Segunda Venida. Esto es la misión de la iglesia: para preparar el mundo para la Segunda Venida del Señor Jesucristo.

domingo, 16 de enero de 2011

--Señor, ¿Cómo Se Lleve Esto a Efecto? -- Enós 1:1-8

Enós 1:1-8

Como testamento a su padre Jacob, Enós empiece su corte relato con una frase simple de afán a su padre: --sabía que mi padre era varón justo.-- (versículo 1, énfasis añadida) Cuán apropiado y cuán hermoso es el reconocimiento de un hijo de la bondad y la justicia de su padre. Tal vez se parece al revés que el testimonio de un hijo hacia su padre sea una muestra tan eficaz de la bondad de su padre, sino del otro lado, ¿quién mejor para hacer tal observación?

El relato de Énos se hace distinto que el de Nefi o Jacob. Tenemos aquí el primer profeta del Libro de Mormón que hace referencia a a su propio arrepentimiento y conversión a Cristo. Él lo describe en palabras simples cuando decía, -- os diré de la lucha que tuve ante Dios, antes de recibir la remisión de mis pecados.-- (versículo 2)

El proceso del arrepentimiento de Enós, cuando finalmente vino, tardó todo un día y una noche. Él se encontraba en un sitio quieto, donde entre él y Dios, ellos pudiera tratar de los pecados que Enós habia cometido. Me agradezco que Enós describe a ese tiempo como una lucha que tuvo ante Dios -- un labor intensivo que se requiere cada gota de esfuerzo que uno puede rendir o que sea capaz de rendir. Como cualquier intercambio con Dios, esto (el arrepentimiento) especialmente requería un empeño de todo corazón, poder, mente, y fuerza. (Véase Doctrina y Convenios 4:2)

Cuando vino la noche finalmente, Enós continuó luchando cuando le vino estas palabras, palabras que tal vez solamente los penitentes en verdad se pueden apreciar, --tus pecados te son perdonados, y serás bendecido.-- (versículo 5) Aprecio lo que Enós concluye en seguida, --yo, Enós, sabía que Dios no podía mentir; por tanto, mi culpa fue expurgada.--(versículo 6)

En verdad, son condiciones simples. Pero el cambio que resulta es profundamente significativo. Tener quitado la cupla de uno, el peso del pecado, lo cuál se guinda como piedra opresiva encima del alma de uno, ser retornado a un estado de inocencia y pureza ante Dios, no hay nada para comparar con esta transformación que resulta. (Véase también Juan 3:3)

La profundad del perdón que recibió Enós y el impacto que tuvo en sí parece ser la razón que motiva a la siguiente pregunta. Y otra vez, pregunta simple --Señor, ¿cómo se lleva esto a efecto?-- (versículo 7) Entonces, sabiendo que Enós tenía oídos para escuchar, el Señor le contestó --Por tu fe en Cristo, a quien nunca jamás has oído ni visto... por tanto, ve, tu fe te ha salvado.-- (versículo 8)

La simplicidad del proceso del arrepentimiento y la profundidad de perdón y limpieza que resultaba solamente se hace posibles por la fe en Cristo.

sábado, 6 de noviembre de 2010

--Las Cosas Como Realmente Son,-- Jacob 4:11-13

Jacob 4:11-13

Me encontré anoche en una fila larga esperando para votar. Conocí a un hombre que estaba a la par de mí, quien era un miembro de la iglesia católica y también emigrante mejicano. Tuvimos una hora para platicar, y él habló mucho de servicio. Le interesaba mucho el servicio que hacemos nosotros en nuestra iglesia como misioneros. Habló de servicio que él hace con viajes a México con juguetes y ropa cada año para regalarlos a sus familiares y amigos quienes viven allá.

Este hombre era ciudadano americano ya.  Siendo bendecido de tener trabajo y bienes materiales, él había escogido retornar la bendición y mandar sus bienes a los que en verdad lo necesitaban más. Y en esto, había encontrado un nivel de gran paz. Yo lo pude sentir.

Pensando en esta pasaje de escrituras que habla de Cristo y su expiación, se me humilla al saber que aún este hombre, quien sea mejor que yo en asuntos de administrar a los pobres, y tal vez muchas otras doctrinas importantes, también necesita el evangelio restaurado de Jesucristo. Debo hacer hincapié en este punto. La humildad de entender que este hombre sea mejor que yo en vivir una vida cristiana, es menester para saber que aún a él le iría mejor al aceptar --las cosas como realmente son.-- (vease vs.13)

miércoles, 2 de julio de 2008

Nuestra Alegría y Salvación, 1 Nefi 19:6-17

1 Nefi 19:6-17

Leí en esta mañana un párrafo del manual, Principios del Evangelio, de la Santa Cena. Dice que el Señor quiere que tomamos la Santa Cena cada semana al fin de que recordemos la expiación que sufrió y guardemos los mandamiento de Dios.

Nefi explica en este grupo de versículos que los hombres estime la expiación de Cristo como algo de ningún valor por causa de sus iniquidades. Él dice, "Por tanto, lo azotan, y él lo soporta; lo hieren y él lo soporta. Sí, escupen sobre él, y él lo soporta, por motivo de su amorosa bondad y su longanimidad para con los hijos de los hombres," (vea vs. 9)

¡Cuán profundo es este concepto! Si uno no se arrepienta de sus pecado, de ningún sentido es la expiación de pecados que sufrió el Salvador. Pero el Señor entiende la naturaleza humana y es sumamente paciente con nosotros. Si abrimos nuestros corazones, el Señor nos visita, para nuestra alegría y salvación (vea vs. 11).