martes, 4 de marzo de 2014

--A Establecer el Orden de la Iglesia,-- Alma 6

Alma 6

 Después del discurso significante de Alma en Zarahemla, el registro explique que --Alma ordenó sacerdotes y élderes por la imposición de sus manos, según el orden de Dios, para presidir la iglesia y velar por ella.-- (vs.1) Los que se arrepintieron se hicieron parte de la iglesia de Dios; los que no arrepintieron y ya pertenecían a la iglesia de Dios, --sus nombres fueron borrados, de modo que no los contaban entre los de los justos.--(vs.3)

Así es la obra del reino, para organizar de acuerdo con los convenios los justos de los inicuos, para que los justos pueden tener una base de apoyo por la cuál pueden aumentar su fe y para efectuar obras más grandes que pudieran hacer por si mismos.


En el quinto versículo de este capítulo, después de explicar esta separación de los miembros de la iglesia entre los inicuos y los justos según los condiciones de su arrepentimiento, el autor explique que todos fueron permitidos asistir a la iglesia, no importa su disponibilidad para arrepentirse o no.
Ahora bien, quisiera que entendieseis que la palabra de Dios era accesible a todos; que a nadie se le negaba el privilegio de congregarse para oír la palabra de Dios.  
En términos de progreso y caridad, esto tiene mucho sentido. En el versículo que sigue aprendemos que los que se unieron a la iglesia ayunaron y oraron para los que no fueron miembros. En otros palabras, los miembros de la iglesia --se unieran en ayuno y ferviente oración por el bien de las almas de aquellos que no conocían a Dios.-- (vs. 6)

Al haber puesto en orden  los asuntos de la iglesia y al haber predicado la palabra de Dios al pueblo de Zarahemla, Alma continuó a la tierra de Gedeón.

Gedeón, el hombre, siempre ha sido uno de mis héroes del Libro de Mormón. Él nunca ocupó el oficio de un profeta, él nunca fue el rey del pueblo, sino por medio de su justicia, él pudo bendecir muchos como un siervo a un rey, y como un maestro de la rectitud. Lo que me impresiona aquí es que ahora en el registro hay una tierra donde los justos habían congregados para vivir, y que ellos escogieron nombrar la tierra por el nombre de Gedeón, el maestro, y ya también un  mártir por la causa de la justicia.

Últimamente en el versículo 8, el autor explique que Alma comenzó a predicar entre el pueblo --según la revelación de la verdad de la palabra que sus padres habían hablado y de acuerdo con el espíritu de profecía que estaba en él, conforme al testimonio de Jesucristo.-- Esto es uno de varias referencias en escritura dondo habla del espíritu de profecía al ser sinónimo al testimonio de Cristo. Apocalipses 19:10 es otro lugar donde se nota esta similaridad.


Me impresiona que sin profecía, sin la revelación de Dios, el hombre no puede ser salvo en el reino de Dios.

1 comentario:

Hercules Antonio Palermo dijo...

Buen punto de enseñanza. Me gustaria compartir mis reflexiones contigo.-